La energía solar térmica consiste en el aprovechamiento eficiente de la irradiación solar para obtener agua caliente mediante un sistema de acumulación o de intercambio directo, dar servicio en el momento preciso.
Esta tecnología se caracteriza por su buena rentabilidad económica y su sostenibilidad medioambiental ya que reduce las emisiones de CO2.
El nuevo Código Técnico de la Edificación obliga a equipar los edificios de nueva construcción o reformados con energía solar térmica.
La energía solar térmica se puede utilizar en: colegios, viviendas, residencias, estaciones de servicio, hoteles, ayuntamientos, polideportivos,...
Sus principales aplicaciones son: