La energía solar fotovoltaica consiste en la generación de energía eléctrica mediante el aprovechamiento eficiente de la luz solar.La energía solar es limpia, silenciosa y un modo de inversión segura y rentable.
Existen dos aplicaciones de energía solar fotovoltaica:
El objetivo es producir energía eléctrica para inyectarla a la red y venderla a las compañías eléctricas, que están obligadas según el decreto ley 436/2004 a comprar toda la energía producida por este tipo de instalaciones a un 575% del precio del mercado. Por lo tanto, la inversión se amortiza rápidamente pasando a obtener importantes beneficios en un corto espacio de tiempo.
En este caso, la energía eléctrica generada mediante el uso de la luz solar se consume en el mismo lugar donde es producida. Dicha energía se puede utilizar en el momento o almacenar mediante el uso de baterías para emplearla a cualquier hora del día. Este tipo de energía fotovoltaica posibilita el suministro de energía a viviendas, instalaciones agrícolas y ganaderas, bombeos de agua, depuración, alumbrado público, señalización, duchas solares ...